Consumir sí, derrochar no

Vivimos en un mundo en el que comprar no es opcional. Nos regimos por el libre mercado, y todos necesitamos adquirir bienes tanto para cubrir las necesidades básicas como para nuestro entretenimiento, ocio y disfrute. Y está bien que así sea: cada uno de nosotros ‘vende’ algo, y la cadena de la economía es mucho más fuerte en tanto en cuanto todos obtengamos beneficios. Sin embargo, el consumismo desaforado crece a nuestro alrededor: llega el Black Friday, la Navidad, los regalos y las rebajas, y parece que, por muy conscientes que seamos, se nos olvida que consumir sin un propósito es también ensuciar, contaminar y perjudicar.

Los pequeños productores pueden ser uno de los eslabones más débiles de dicha cadena, y ya sabemos lo que pasa cuando estos eslabones se rompen: la cadena entera pierde. Por eso, especialmente en un año como este en que la pandemia nos ha afectado a todos, tanto a nivel social, económico y sanitario, con una situación en la que la incertidumbre es la compañera de viaje, tenemos claro que muchos de esos objetos ‘superfluos’ que podemos comprar pueden no ser realmente necesarios. Al mismo tiempo tenemos claro que seguiremos consumiendo sin derrochar porque de ello depende la recuperación.

Pero consumo no es lo mismo que consumismo. Consumamos, y que sean cosas que necesitamos o, ¿por qué no?, que nos hagan sentir bien, pero siempre con cabeza y también con corazón. Y hagámoslo con un ojo puesto en nuestro beneficio y el otro en el de algún artesano, pequeño comercio y de  proximidad o agricultor. Os aseguramos que podemos sentirnos el doble de bien.

Aquí os dejamos algunos consejos o reflexiones para que, entre todos, podamos hacer que la cadena sea más fuerte:

  • Haz una lista: Los momentos de descuentos o rebajas hay que aprovecharlos, sí, pero evitemos caer en la tentación de cosas que no necesitamos pero que la publicidad y las cifras aparentemente bajas nos meten por los ojos. Prepara tu lista de cosas y cíñete a ella. Lo que compres fuera de ella, muy probablemente, quedará olvidado en un rincón en pocas semanas.
  • Pasea por tu barrio: Los comercios de proximidad también hacen descuentos y pueden tener productos en liquidación, ¡y a veces mejores que los que ves en internet! Comprándoles a ellos tú consigues el mismo producto y además estás ayudando a un pequeño empresario a seguir adelante.
  • Sé sostenible: Si hablamos de alimentos, que sean de producción ecológica; si es de moda, de tejidos naturales; y si es de tecnología u otros productos, asegúrate de que la producción respeta la huella de carbono y los derechos humanos.
  • Artesanía: Igual que el pequeño comerciante, el artesano es, además de artista, empresario. Las máquinas y el diseño industrial pueden hacer las cosas cada vez mejor, y seguramente más baratas, pero no pueden sustituir la imaginación y el cariño de una persona que crea. Da preferencia a los regalos que tengan una historia.
  • Transporte: Una de las cosas que ha traído la pandemia es la explosión de los envíos a domicilio. Es muy cómodo y fácil, ¡y muchas veces gratuito!, pero tratemos de saber de dónde viene el producto y de qué manera (un contenedor en un barco desde otro país, más luego un  centro de logística…, ¿imaginas las emisiones que ha podido provocar?)
  • La salud: Especialmente si hablamos de alimentación (pero también a veces de otro tipo de productos), un producto industrial habrá pasado por, si no por los temidos ‘ultraprocesos’, al menos por un recorrido que puede ser de miles de kilómetros a nuestra mesa. Da preferencia a los que son ecológicos y que te ofrecen una trazabilidad completa.  
  • Tecnología: Si las compras online son las reinas del modelo de consumo actual, ¿por qué ir en contra de la corriente? La red también puede ofrecernos muchas buenas opciones, saludables y cercanas, de pequeñas empresas locales y con reparto ecológico (desde un punto de origen cercano, en vehículos eléctricos o en bicicleta). Busca y encontrarás.

En Proyecto Kulto también apostamos por el consumo responsable en cualquier época del año y si queréis, podéis encontrar en nuestra plataforma frutas y verduras de producción ecológica de 12 pequeños agricultores que podréis recibir en 24 horas.

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